Recuperación activa y pasiva: diferencias y ventajas de cada una

Siempre que se realiza una actividad física, tal como un entrenamiento deportivo, hay que tomar en consideración la recuperación de los músculos que se han empleado. En otras palabras, hay que dejar que los músculos se recuperen para evitar lesiones en ellos.

Para la recuperación de los músculos se toman en cuenta dos formas: la activa y la pasiva. Cuando se habla de una recuperación activa se trata de recuperar los músculos con movimientos de baja intensidad, mientras que en la recuperación pasiva los músculos directamente descansan de la actividad.

Desde Fisioalmat y de manos de nuestros profesionales de la fisioterapia deportiva, queremos explicar con más detalle este tipo de recuperación muscular.

Atletas de alta resistencia

Cuando los entrenamientos son realizados para atletas de alta resistencia, diversos estudios han demostrado que la recuperación activa de intensidad moderada es la mejor opción para mejorar el rendimiento.

La causa de esto se encuentra en la química del torrente sanguíneo: cada vez que se realizan ejercicios de cierta intensidad, se produce lactato sanguíneo. Este producto metabólico es eliminado más rápido del torrente sanguíneo, cuando los atletas realizan una recuperación activa.

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Recuperarse activamente cuando hay fatiga

Después de realizar cualquier actividad física, es frecuente sentir fatiga o cansancio, o incluso cierta sensación de dolor en los músculos. En términos científicos, esa fatiga que suele sentirse tras terminar de entrenar, es un mecanismo de defensa que se activa en el cuerpo para prevenir las lesiones.

Según estudios que se han realizado, la fatiga es un estado que alerta al organismo sobre la necesidad de cesar o al menos de reducir la potencia del entrenamiento que se está realizando. Sin embargo, en un entrenamiento que se está realizando de manera sistematizada, surge la necesidad de conseguir una cierta adaptación del organismo.

Por esto, la recuperación activa se recomienda en la mayor cantidad de casos de entrenamiento, siempre y cuando no exista un dolor intenso que pueda ser un síntoma de que ha ocurrido alguna lesión. Realizando la recuperación activa será posible “avisar” al cuerpo de que el ejercicio es necesario, y así será posible mejorar el rendimiento de forma notable.

Recuperacion pasiva cuando hay lesiones

Cuando hay una sensación dolorosa en el cuerpo luego de haber realizado ejercicios puede ser un aviso o síntoma que ha ocurrido alguna lesión. En este caso, lo más recomendable es buscar la opinión de un fisioterapeuta, para evitar daños mayores en el cuerpo.

En muchos casos, la recuperación pasiva es recomendada cuando han ocurrido lesiones, es decir, los movimientos se limitan al mínimo para permitir la recuperación muscular.

También se considera método de recuperación pasiva, el sueño, la norma indica que se deben dormir al menos ocho horas cada noche, más una hora de siesta. Asimismo, la alimentación correcta después del entrenamiento, también ayudará a recuperar la musculatura.

Recuperacion activa despues de cada sesion

Este tipo de recuperación se recomienda siempre después de cada sesión de ejercicios. Aunque es muy importante que no exista ninguna clase de dolor. La recuperación activa puede hacerse de las siguientes maneras:

  • Masajes. Puede ser hecho por un profesional o por la misma persona. Esto activará la circulación, al tiempo que ayudará a reparar los músculos que han trabajado durante la sesión de ejercicios. Los masajes generan efectos beneficiosos en el organismo, al reducir la inflamación y favorecer el transporte de oxígeno.

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  • Movimientos. Este tipo de movimientos puede hacerse alrededor de las articulaciones para surtir de sangre la musculatura. Se deben evitar los movimientos prolongados en los estiramientos.
  • Actividad ligera. La idea es que se incremente la circulación pero sin que exista reto para la musculatura. Se puede realizar una caminata, lanzar una pelota o incluso un paseo en bicicleta.
  • Estiramientos. Este método es uno de los más utilizados en la recuperación activa. Se deben realizar estiramientos que fuercen la musculatura sin llegar a tensar demasiado, lo justo para que las articulaciones recuperen su estado normal.

Como conclusión, podemos apuntar que aunque el cuerpo quede dolorido después de cada sesión de ejercicios, es necesario continuar en movimiento para recuperarse por completo y reducir la inflamación muscular. Recuerda que el objetivo de la recuperación es ayudar a que el cuerpo retorne a su estado normal lo más rápido posible.

Queremos ayudarte en tu recuperación de los entrenamientos, por eso los consejos que te damos como expertos en fisioterapia deportiva, y de forma concreta en recuperación activa y pasiva, pueden servirte para mejorar las rutinas de cara a la realización de ejercicio.

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